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  • Destejiendo la piel

    2007. Acción de 30 minutos. 80 diapositivas quemadas. Fotografías 150 x 100 cm. Vídeo. 3’ 20” (loop).

    Destejiendo la piel surge de pensar el cuerpo como contenedor de una identidad que puede ser formulada con imágenes, pero también del cuerpo como receptor, sujeto a una alteridad, transformado por las imágenes que percibe. La piel, elemento de frontera que separa el “yo” de lo “otro”, es la superficie visible a la que el “otro” dirige su mirada. La identidad puede ser representada a través de la textura de la piel, la huella dactilar es utilizada para reconocer las características que definen a un determinado sujeto y permiten su diferenciación ante el resto. La trascendencia y el estatus que la imagen ha adquirido en la sociedad contemporánea han elevado las capacidades que tiene la iconografía para intervenir en el desarrollo de las conductas colectivas y las personalidades individuales. La imagen, entendida como fenómeno sociocultural, tiene la capacidad de adoctrinar, homogeneizar y globalizar. La saturación de imágenes provocada por la irrupción de los medios de comunicación, la industria cultural y la publicidad, acelera los procesos y los hace perceptibles. La imagen, como todo lo visible, está supeditada a la presencia de luz, pero cuando ésta es demasiado fuerte, tiende a producirse el efecto de ceguera. Destejiendo la piel se genera mediante una acción en la que una serie de diapositivas, que registran la textura de la piel de diferentes personas, son expuestas a un exceso de luz (y de calor) mediante un proyector especial. La superficie del film fotográfico se quema rápidamente, modificando las características estéticas de la imagen. De esta forma surgen “heridas” sobre la textura de la piel registrada en la emulsión fotográfica, como metáfora de la agresión sufrida por el individuo sometido a un exceso de imágenes en la cotidianidad contemporánea. La acción se documenta mediante un vídeo que forma parte de la exposición y las la proyección de forma continua de las fotografías dañadas.

    El proyecto pudo verse en el Ateneo Cultural El Albéitar de León en mayo de 2007. Una segunda parte que complementa el proyecto participó en Interactivos?07 del MediaLab Madrid. Centro Cultural Conde Duque.