Sobre los talleres

 

Impartir talleres enriquece enormemente la actividad profesional, pero también la personal. Motivados por una vocación de compartir conocimiento y de trasmitir a los demás gran parte de lo experimentado, son para mi una forma de mantener la tensión con el proceso de aprendizaje. Muchos de los talleres están pensados para un curso concreto, lo que me obliga a estar constantemente investigando sobre temáticas, métodos y modos de contar. Además, permiten variar el ritmo de trabajo habitual y estar en contacto con gente que tiene diversas inquietudes culturales, aprender de los alumnos y los colaboradores con los que, muchas veces, suelo contar.